De Altamira a Faro Santander: Cantabria a través del arte
Desde los pigmentos que dieron forma a los bisontes de Altamira hasta los espacios que hoy activan la vida cultural de Santander, Cantabria lleva siglos de inspiración. En los 5.321 kilómetros cuadrados de la comunidad conviven cuevas, museos, instituciones y centros culturales de renombre internacional como su más reciente apertura: Faro Santander.
En Cantabria, la creación artística empezó hace 36.000 años, en Altamira: en sus múltiples salas y galerías, un complejo de 270 metros, los pobladores del Paleolítico se asentaron durante unos 22.000 años dejando grabados sus primeros dibujos con formas geométricas, líneas y figuras. Diseños abstractos, primero, que fueron volviéndose más complejos hasta dar lugar entre el 17.000 y el 15.000 a. C. a lo que hoy se considera la Capilla Sixtina del arte rupestre: El Gran Techo de los Bisontes Polícromos. Pintado con carbón vegetal y óxido de hierro, esta colección mantiene un excelente estado de conservación, lo que ha permitido confirmar que las pinturas son una obra colectiva con 16 bisontes, 2 ciervos y al menos 2 caballos. A ellas se suman negativos de manos sobre las paredes de la sala y, en otro punto de la cueva, la fascinante silueta de una pequeña mano infantil.
La cueva original, por seguridad, sólo puede ser visitada por los especialistas dedicados a preservarla. Sin embargo, una excelente gestión museística ha dado lugar a la Neocueva, una reconstrucción exacta que permite contemplar cómo fue la Altamira de hace 13.000 años. La cueva, que fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1985, se encuentra en la villa medieval de Santillana del Mar, parte de la lista de los Pueblos más Bonitos de España.
Otro maravilloso ejemplo del arte rupestre cántabro se encuentra en El Castillo, un yacimiento a sólo 20 kilómetros de distancia de Santillana del Mar, que también fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008 y que forma parte del complejo de Monte Castillo. Su importancia arqueológica radica en las evidencias allí encontradas que demuestran la convivencia entre sapiens y neandertales, aunque su fama tiene más que ver con las pinturas, de 40.800 años de antigüedad y que incluyen desde formas abstractas hasta arte figurativo, con caballos, bisontes, ciervas, uros y más de 50 siluetas de manos. El Castillo permanece abierta al público durante todo el año, lo que permite contemplar las pinturas originales.
Bisontes en las paredes de Altamira
Para los amantes del arte rupestre que visiten Santander, el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC) es una parada imprescindible, perfecta para disfrutar con los más pequeños y accesible para todo tipo de público gracias a su diseño interactivo y didáctico. El MUPAC, de acuerdo con el esfuerzo de la ciudad por convertirse en una capital del arte, prepara la apertura de su nueva sede para 2027, en el barrio de Puertochico y diseñada por la firma de arquitectura DIIR. El objetivo de este nuevo proyecto arquitectónico será ofrecer un ágora pública donde un gran espacio expositivo se abra para albergar archivo, biblioteca y espacios sociales y culturales.
A menos de 200 metros se levanta desde 2012 uno de los centros de referencia para el arte contemporáneo. El Centro Botín, en una ubicación inmejorable, frente a la bahía, ocupa un edificio de Renzo Piano, ganador del Pritzker en 1998, y Luis Vidal. La construcción, de doble estructura y fachada de cerámica para reflejar el azul del mar, alberga más de 3.500 metros cuadrados de espacio expositivo y actividades educativas y culturales. Durante estos meses, la exposición permanente “Punto y Contrapunto”, que expone la colección de Jaime Botín reuniendo los trazos de Sorolla, Miró, Juan Gris, Rothko o Matisse, convive con temporales como la monográfica “Solange Pessoa: del día o de la noche”, la primera exposición dedicada a la artista brasileña en España, que abrirá sus puertas el 10 de octubre, o "Itinerarios XXXI", que, desde el 21 de noviembre dará luz a las creaciones de los becados de arte de la Fundación Botín.
Centro Botín, foto de Enrico Cano
Sin embargo, la gran novedad de la temporada ha sido la apertura de Faro Santander, el nuevo proyecto cultural impulsado por la Fundación Banco Santander con el objetivo de sumar un nuevo espacio en la capital cántabra donde arte, cultura y tecnología se fusionen en un entorno abierto para todos los públicos. Desde el 8 de septiembre esta nueva institución acoge un calendario de exposiciones de primer nivel como “Obras maestras de la Colección Banco Santander”, con piezas datadas entre el año 1537 y el 2018 y que incluye a artistas como, Tiziano, el Greco, Velázquez, Goya, Picasso o Miró, hasta llegar a los contemporáneos como Manuel Millares o Soledad Sevilla; “México moderno en la Colección Gelman Santander”, que recoge la época dorada de la vanguardia mexicana y que trae a Santander algunas de las obras más famosas de Frida Kahlo; y “El surrealismo sintomático: Leonora Carrington”, rindiendo homenaje a la obra de una de las artistas más importantes del citado movimiento surrealista y que pretende explorar cómo la pintora se recuperó a través de su obra de las traumáticas experiencias vividas en Santander tras escapar de los nazis. A esta oferta de muestras se suma un calendario de eventos, como la iniciativa Jardín Sonoro o ciclos de cine, y la propuesta gastronómica del restaurante Lumen.
Muy cerca se sumará pronto a la escena el Archivo Lafuente, mostrando la colección del empresario José María Lafuente, que adquirió el Museo Reína Sofía en 2022, en una nueva sede. Abrirá sus puertas en la antigua sede del Banco de España en Santander, que se convierte en centro asociado al Reina Sofía, un fondo extraordinario para el estudio académico y una referencia más para la vida cultural santanderina, que sigue haciendo historia.
Vista de Faro Santander. Foto Juan Baraja