Los cuadraditos que activan el colágeno: La radiofrecuencia médica de la que todo el mundo habla
Lograr un rejuvenecimiento progresivo preservando un aspecto natural. Es el nuevo reto de la medicina estética. La tendencia entre los pacientes es optar por tratamientos que mantengan su aspecto natural.
Para los profesionales líderes en medicina estética, es la era de la tecnología médica.Y, en este contexto, la radiofrecuencia de Solta Medical se ha consolidado como una solución ampliamente utilizada por los profesionales de la medicina estética. Con más de 20 años de vida, esta tecnología médica (realizada mediante un dispositivo médico por profesionales sanitarios debidamente formados) mejora la flacidez, redefine el contorno, reafirma los tejidos y consigue una piel más tersa, luminosa y uniforme en una sesión anual*.
*Los resultados evolucionan de forma gradual a lo largo de varios meses. Se recomienda, bajo criterio médico, como parte de un programa anual de rejuvenecimiento y mantenimiento de la piel
La era de la radiofrecuencia médica no invasiva
En palabras de la doctora Marta Serna, directora médica de la clínica Medisans (Mallorca), la radiofrecuencia de Solta Medical (la de los cuadraditos) se aborda ampliamente en la medicina estética ya que cuenta con una capacidad de procurar un rejuvenecimiento natural a todo tipo de pacientes. Es un tratamiento que puede integrarse en una estrategia de cuidado de la piel a largo plazo.
“Con más de 50 estudios clínicos publicados, esta radiofrecuencia monopolar no ablativa consigue un contorno más firme con poco o ningún tiempo de recuperación”, asegura la doctora Marta Serna.
Producir más colágeno
Ampliamente utilizado por los médicos, esta radiofrecuencia actúa calentando las capas más profundas de la piel y genera un calor controlado que activa la producción de colágeno. El resultado: un efecto tensor visible inmediato y progresivo. Y todo en una sesión al año, con un tiempo de recuperación mínimo.
También para el cuerpo
Si bien su uso está especialmente extendido en el rostro, donde ayuda a definir la línea mandibular, mejorar el contorno facial y suavizar las arrugas, también puede emplearse en el cuerpo para tratar la flacidez de zonas como el abdomen, los muslos o los glúteos.