Comunidad Club Iberia Alejandro  González Luna
Por:

Charlamos con Óscar Casas sobre ¨Ídolos” y su carrera como actor

El pasado 23 de enero estrenó Ídolos, una película ambientada en el universo de MotoGP y Moto2. Con motivo de su llegada a las carteleras, charlamos con su protagonista, Oscar Casas, sobre el rodaje, los retos de dar vida a un piloto y su trayectoria en la interpretación.

Texto de Alejandro González Luna y fotos de Manolo Pavón.

¿Qué te atrajo del guion de “Ídolos” cuando lo leíste por primera vez?

Me interesó desde antes de leerlo cuando me contaron la premisa que tenía detrás. Al final era la primera película que se hacía sobre MotoGP en la historia. Además, me dijeron que el director era Mat Whitecross –había visto parte de su trabajo y me encantaba– y estaba detrás Warner Bros. Así que cogí el guion con muchísimas ganas, y ya después de leerlo fue un sí rotundo por lo épico de la historia, por encontrar a este chico en busca de un sueño y queriendo hacer lo que sea para alcanzarlos. Algo con lo que conectaba y que me atrajo muchísimo.

¿Qué fue lo más difícil de interpretar a un piloto de Moto2?

La primera pregunta que me hice fue: ¿por qué estas personas se juegan la vida cada fin de semana y se ponen a 350 por hora? Me costaba entenderlo. Empecé a investigar, vi documentales, carreras, vídeos de YouTube… y además los productores y Warner Bros. me dieron la oportunidad de conocerlos en persona. Entonces entendí que tienen una pasión total por las motos. Todo lo que les interesa son las motos. Ahí comprendí que a través de la pasión -y a veces la obsesión- podía entender al personaje y por qué deciden jugarse la vida cada fin de semana.

Tienes una escena antes de la carrera final con Marc Márquez, siete veces campeón del mundo de MotoGP. ¿Qué tal esa experiencia?

La verdad que increíble. A Marc ya lo había conocido antes, pero estuvimos yendo por todas las carreras reales durante el Mundial, por España, Alemania, Italia, y los iba conociendo poco a poco a todos: Jorge Martín, Maverick Viñales…Pero Marc tiene esa cosa tan carismática y tan inteligente. Nos llevamos muy bien, fue un gusto. Sale un par de momentos en la peli y me parece súper necesario. Si haces una peli de MotoGP, ¿cómo no van a salir algunos de los mejores del mundo y de la historia de MotoGP?

¿Tuviste que rodar alguna escena en moto?

Sí, y la verdad es que me dejaron grabar más de lo que yo pensaba. Estuve un mes y medio entrenando con motos, con posición. Me ayudó Sergio Gadea, expiloto de MotoGP durante nueve años. Había mucha gente dándome tips increíbles. Con la moto de Moto2 sí me dejaban coger entradas, salidas y algunos momentos que luego pudieron utilizar. La de MotoGP no me dejaron tocarla; solo me dejaron subirme, y de milagro, cuando estaba parada (ríe).

¿Qué representa esta película para tu carrera?

Yo creo que es la película más grande en la que me he embarcado hasta hoy, en todos los niveles: presupuesto, gente detrás, talento con el que he compartido pantalla. Para mí es otro escalón más para seguir creciendo y aprendiendo, como le pasa a Edu al llegar a su sueño. Es un escalón precioso y estoy súper agradecido a Warner Bros. y a todos por darme esta oportunidad. 

Llevas actuando desde muy pequeño. ¿Cómo sientes que ha evolucionado tu carrera?

Yo la dividiría en dos etapas. La niñez, cuando empecé con seis o siete años. Era más un juego. Sentía responsabilidad y me lo tomaba en serio, pero no lo veía como una carrera, simplemente aceptaba los papeles con ilusión. A partir de los 18 o 19 años, hablando con mi madre, decidí que quería vivir de esto toda mi vida. Ahí entendí que tenía que construirme una carrera, elegir bien y demostrar que quería quedarme en esta profesión y que tenía mucho que contar.

El público ve el glamour del cine, pero ser actor también tiene otra cara menos amable. ¿Cuál ha sido el mayor sacrificio que has tenido que hacer en tu carrera?

El tiempo. El tiempo con los tuyos, con amigos, el ocio. Cualquier sueño requiere muchísimo tiempo y compromiso, y pierdes muchos momentos. Pero mientras valga la pena y te haga feliz, hay que seguir a muerte.

Óscar Casas y Ana Mena comparten un momento romántico en sus personajes, Edu Serra y Luna Cardona

¿Qué proyectos tienes en carpeta?

Dentro de poco se estrenará la película Me has robado el corazón en Amazon. Este año también estrenaré una coproducción española y mexicana. Es un thriller erótico donde tengo una relación con una mujer de unos 55 años, madre de dos hijos y abogada.

¿Qué papel o género te gustaría explorar en el futuro?

A mi hermano Mario lo acaban de nominar al Goya con Moon Jung, del director Jan Arons. Es una película súper independiente, muy naturalista y social, que cuenta un trocito de vida. Viéndola, me encantaría encontrar ese tipo de proyectos, con directoras y directores que admiro cada vez más. Explorar lugares como actor de pura verdad y cero artificio.

¿Cuál es la película favorita de Oscar Casas?

Big Fish, de Tim Burton. Es la peli que más me hace querer actuar.

¿Qué significan los viajes para ti?

La manera más divertida de aprender. Conocer otras culturas, explorar, conocer gente mientras disfrutas. Aprender de la comida, de las personas y del disfrute que conlleva todo eso.

¿Un viaje memorable?

Laponia. Fui con toda mi familia y mi hermanito pequeño a conocer a Papá Noel. Yo creo que es de los viajes más increíbles que he vivido, era completamente mágico, todo nevado, tres horas de luz al día, conocimos a Papá Noel, estuvimos en su casa, fue una pasada.

¿Qué edad tenías?

22 años, ja,ja. Pero mi hermanito en aquella época tenía 7, entonces lo disfruté mucho a través de sus ojos.

¿Un destino favorito?

Cuanto más viajo, más valoro lo bonito que es España. Tenemos lugares increíbles. Canarias, Cantabria, Málaga, Cádiz…

¿Dónde te ves en 10 años?

Espero que trabajando con gente que admiro desde hace mucho tiempo, seguir aprendiendo y, ojalá, haber montado una familia.